- República Política
- Posts
- Cambio de dirigencia, no de régimen, aún
Cambio de dirigencia, no de régimen, aún

¡Buenos días!
El 2026 empieza con eventos de trascendencia global; regional, sin lugar a duda. El gobierno de EE. UU. realizó una operación quirúrgica que terminó con la captura del dictador venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa. El incremento de armamento estadounidense y de presión en el Caribe no podía terminar en menos. Pero falta.
Ha habido un cambio de liderazgo, pero no de régimen; hasta ahora, Washington —con buen criterio— no busca nation building, como en otras instancias, sino eliminar una amenaza para su seguridad nacional. Hasta ahora, el guion es perfecto. Preocupa, eso sí, la visión a largo plazo, siempre deficiente en la geopolítica del poder hegemónico hemisférico.
En Guatemala, hoy se llevan a cabo elecciones —primera vuelta— en el CANG, para elegir representantes a la comisión de postulación para magistrados del TSE. No es poca cosa; la renovación institucional de este año es amplia y trascendental.
En medio de todo ello, habrá —también— renovación en la misión de EE. UU. en este país; lo que lo provocó y sus efectos están por verse, pero los cálculos que varios actores habían hecho con miras a la renovación institucional de este año cambiarán, sin duda.
Bienvenidos a un nuevo año, uno en el que reafirmamos nuestro compromiso para con ustedes, nuestros suscriptores.

Rafael P. Palomo
Maduro ha caído, por fin
928 palabras | 4 minutos de lectura
El pasado sábado, en el sexto aniversario de la ejecución del general iraní, Qassem Soleimani —y a 36 años exactos de la captura del dictador panameño, Manuel Antonio Noriega—, Nicolás Maduro cayó.
En una operación encubierta realizada durante la madrugada del 3 de enero, sin una sola baja estadounidense, el dictador venezolano fue derrocado, capturado y extraditado a EE. UU., junto con su esposa.
De acuerdo con fuentes del Departamento de Defensa, la operación había sido planificada durante meses, para minimizar el riesgo de bajas civiles. Ese objetivo se cumplió. Los daños más relevantes reportados fueron la destrucción de algunos objetivos militares estratégicos y del mausoleo que albergaba los restos del exdictador Hugo Chávez. Más allá de cualquier postura sobre la intervención en sí, este fue un día de celebración para el pueblo venezolano, tanto para quienes permanecen en el país como para la vasta diáspora forzada al exilio por el régimen.
Dicho esto, nuestro rol no es abordar la geopolítica desde el romanticismo. En medio del ruido mediático, los rumores, la euforia y la indignación, nuestra responsabilidad es ofrecer información precisa, verificada y contrastada.
A continuación, se detalla lo que se sabe con certeza, lo que se especula, lo que se cree que ocurrió y lo que pudiese venir.
Lo que se sabe hasta ahora
Trump afirmó públicamente que EE. UU. llevó a cabo un “ataque a gran escala” en Venezuela y que Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron capturados y sacados del país.
La fiscal general, Pam Bondi, confirmó que ambos enfrentarán cargos en Nueva York y que Maduro fue trasladado bajo custodia federal.
El senador Tom Cotton señaló que algunos estadounidenses resultaron heridos, aunque no se reportaron muertes, algo que el propio Trump confirmó posteriormente.
Delcy Rodríguez —presumiblemente— se encontraba en Rusia al momento de los hechos, lo que detonó de inmediato una disputa acelerada por legitimidad y sucesión dentro del chavismo.
Trump confirmó además que EE. UU. administrará el país durante la transición, insinuando que los secretarios Pete Hegseth y Marco Rubio jugarán un rol central, aunque sin detallar cómo.
El presidente también descartó a María Corina Machado, señalando que será “muy difícil” que “lidere el país” debido a su supuesta falta de apoyo interno en Venezuela.
Finalmente, confirmó la presencia de “botas sobre el terreno” y la toma de control de operaciones petroleras previamente en manos del régimen.
Lo que creemos saber, pero sigue siendo especulación
La rapidez y precisión de la operación sugieren algún nivel de inacción, confusión o cooperación pasiva dentro del aparato de seguridad venezolano.
La cadena de mando dentro del chavismo es opaca y podría estar fragmentándose entre intentos de continuidad institucional y salidas individuales de supervivencia.
La idea de que Rusia y China actuaron como “gestores de salida” es plausible, pero no confirmada. Lo observable es el posicionamiento ruso —con Rodríguez en Moscú—, mientras que el rol chino permanece en una zona gris, aunque autoridades de ese país se habrían reunido con Maduro horas antes de la operación.
Lo que creemos que ocurrió
Todo apunta menos a un golpe militar clásico y más a una extracción bajo presión. El círculo interno del régimen habría decidido cortar pérdidas, y Maduro, al percibir el abandono de apoyos clave y el desequilibrio de fuerzas, aceptó su salida para evitar una implosión interna violenta.
La señal más clara es el giro casi inmediato de la narrativa oficial, de la negación absoluta a disputas sobre legitimidad y exigencias de “pruebas de vida”.
Paralelamente, los movimientos y silencios de figuras clave se volvieron centrales: Rodríguez fuera del país y mensajes contradictorios emergiendo desde Caracas. Ese patrón encaja mejor con una ruptura gestionada por élites que con un colapso espontáneo.
Si Rusia —y posiblemente China— estuvieron involucradas, la lógica habría sido transaccional más que ideológica: proteger sus inversiones, redes de inteligencia y personal, priorizando una transición predecible antes que un colapso caótico o una narrativa de martirio.
Lo que podría ocurrir en los próximos días
Es previsible una pugna abierta por la legitimidad. Sectores del chavismo podrían posicionar una figura de continuidad, mientras la oposición insistirá en que los procesos electorales previos fueron fraudulentos y exigirá un marco de transición distinto. Las declaraciones cruzadas y las batallas legales serán inmediatas.
Quien controle el mensaje en los cuarteles y la coordinación de inteligencia determinará si el proceso deriva en una transición relativamente ordenada o en fragmentación y caos.
En paralelo, Rusia parece maniobrar para asegurar salidas seguras y proteger activos clave, mientras Washington se mueve con rapidez para fijar reglas, tiempos y actores del proceso de transición.
Si EE. UU. logra imponer resultados políticos rápidos mediante presión focalizada en su propio hemisferio, esto podría modificar percepciones globales sobre su disposición a asumir riesgos.
Aun así, los contextos de Ucrania y Taiwán son radicalmente distintos, por lo que extrapolar conclusiones sería un error.
Hasta ahora, la operación se parece notablemente a lo que anticipábamos: no una invasión total, sino un golpe quirúrgico para remover la cabeza del régimen, demostrar fuerza y permitir que el resto del sistema se desmorone. Ese proceso ya parece estar en marcha. Aunque algunos sostienen que este es el límite de la intervención estadounidense, es poco probable. El vacío de poder es real, y Washington buscará influir decisivamente en cómo se llena.
Mucho ocurrirá en los próximos días, semanas y meses. Por ahora, este es un inicio esperanzador de 2026 para el pueblo venezolano, que —no lo olvidemos— fue privado de una transición más pacífica tras las elecciones de 2024.
Les deseamos a todos un sólido inicio de año. Manténganse atentos.
Saludos cordiales,
*Una versión extendida fue publicada en nuestro boletín GCaM, al cual se puede suscribir haciendo clic en el vínculo.
Glenda Sánchez
Elección en el CANG marcará el rumbo del TSE
662 palabras | 3 minutos de lectura

Este lunes, el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG) elegirá a sus representantes ante la Comisión de Postulación (CP) del Tribunal Supremo Electoral (TSE). El proceso ocurre en un contexto cargado de intereses y campañas sin fiscalizar. Las planillas arrastran vínculos preocupantes. La decisión incidirá en el próximo ciclo electoral.
Por qué importa. La elección define quién nominará a los candidatos a magistrados del TSE. El impacto trasciende al gremio. Los próximos magistrados dirigirán dos elecciones generales y validarán partidos. El antecedente reciente expone riesgos institucionales y disputas de poder.
Los magistrados del TSE decidirán inscripciones de partidos y comités cívicos. También decidirán sobre conflictos electorales.
El último proceso electoral dejó señales de alerta. En la actualidad, hay magistrados señalados penalmente y un tribunal incompleto. Esa experiencia elevó el interés de operadores políticos en controlar la etapa de postulación.
La CP necesita integrantes idóneos e independientes. La presión externa, los pactos gremiales y los intereses partidarios distorsionan el objetivo constitucional del proceso.
Detrás de escena. De seis planillas interesadas, cinco quedaron inscritas; una quedó fuera por incumplimiento de requisitos. La competencia ocurre en un clima con campañas visibles y disputadas. Las redes sociales exhibieron excesos que marcaron la contienda.
Trasparencia y Cambio quedó fuera del proceso. El grupo lo manejaba Juan Francisco Solórzano Foppa, exsuperintendente de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).
Su exclusión redujo el mapa, pero no disipó tensiones internas. Varias planillas promovieron fiestas, rifas y convivios. Estas prácticas buscaban captar votos sin controles claros.
La competencia ha resultado más cerrada que en otros años. La visibilidad pública y la división elevaron el costo político de la elección. También endurecieron las estrategias.
Entre líneas. Las cinco planillas inscritas concentran trayectorias, alianzas y pasados controvertidos. Varias arrastran vínculos con operadores tradicionales y actores políticos activos. El listado expone continuidades y reciclamientos dentro del gremio, más que una renovación clara.
La planilla 1 postula a César Díaz y Ángel Rodríguez. La coalición la lidera el exrector Estuardo Gálvez. Se señalan vínculos políticos con el entorno del expresidente Alejandro Giammattei.
Desde 2020, la Plataforma participa en alianza con Unidos por el Derecho, encabezada por Saúl Zenteno, excandidato a diputado por el partido Cambio. También se une el grupo Avanza, integrado por funcionarios y fiscales del MP.
La AUG (planilla 2) propone a Guillermo Cifuentes y Erick Morales Román. No se conocen vínculos públicos con operadores tradicionales. Mantiene un perfil bajo frente al resto de competidores.
Sí, pero. La planilla UNIÓN la lidera Roberto López Villatoro, operador político histórico. ProJusticia sostiene que su caudal de votos cayó por ser procesado por amañar la elección de magistrados en 2024. Postulan a Julio Aguilar y Linda Greta.
La Unidad por la Democracia impulsa a Gregorio Saavedra y Edgar Ortiz. Nació de alianzas con Alternativa Independiente, ARCO y Juristas por Guatemala. Se les vincula con el Ejecutivo y con Solórzano Foppa.
Ortiz rechazó esos vínculos y aclaró que no tiene conflictos o roces con Solórzano Foppa o la directiva del CANG. “Foppa quiso definir candidaturas para CC y TSE. No hubo consenso y siguió solo”, dijo.
La planilla 5 agrupa a ASPA, Coalición Gremial y Brújula Gremial. Incluye aliados del rector de la USAC, Walter Mazariegos, así como a Nester Vásquez y Mynor Moto. También Armando Ajín, exabogado de Gustavo Alejos, y Luis Aguirre, de CABAL, además de los hermanos Chávez, operadores y exdiputados. Postulan a María Alicia Ovalle y José Pacheco.
En conclusión. La contienda exhibió una participación dispareja. Algunas planillas apostaron por opulencia. Otras recurrieron a austeridad y campañas virtuales. La fiscalización de campañas sigue ausente.
La falta de reglas claras permite excesos y distorsiona la competencia. El mérito queda relegado frente a la capacidad de movilización y gasto.
La Comisión de Postulación requiere representantes con independencia real. La idoneidad y la aptitud deben primar sobre lealtades políticas o redes de protección mutua.
El CANG enfrenta una responsabilidad institucional. Su decisión influirá en la calidad del TSE.

Luis González
Se abre ciclo de cambios en el Estado
560 palabras | 3 minutos de lectura

Hoy, el CANG celebra la elección de dos representantes, titular y suplente, para integrar la Comisión de Postulación del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Qué destacar. La jornada se desarrolla de 8:00 a 18:00 horas en distintos centros de votación habilitados en la capital y el interior del país.
Este proceso marca el inicio de un ciclo de renovaciones institucionales que se concretarán en 2026. La Comisión de Postulación tendrá la tarea de definir la nómina de candidatos a magistrados del TSE.
El Congreso de la República elegirá posteriormente a los cinco titulares y cinco suplentes del tribunal. Los nuevos magistrados dirigirán las próximas elecciones generales en Guatemala.
La elección de hoy también abre la ruta hacia la renovación de la Corte de Constitucionalidad, el Ministerio Público y otros órganos del Estado durante este año.
En el radar. La captura de Nicolás Maduro en Venezuela por parte de EE. UU. podría tener repercusiones políticas y diplomáticas en Guatemala, especialmente en el marco de las relaciones exteriores y la postura del gobierno frente a la comunidad internacional.
El Gobierno no expresó de manera clara su apoyo a la operación —más bien, su rechazo—; ayer, el propio presidente, Bernardo Arévalo, emitió un comunicado distinto, alineando su postura a los EE. UU. Era de esperarse.
Este hecho podría generar presiones internas y externas para que Guatemala se alinee con los intereses de Washington o siga la línea de los gobiernos de izquierda.
En el plano interno, la reacción del Ejecutivo será observada por sectores políticos y sociales que demandan coherencia en la política exterior, lo que convierte este episodio en otro tema relevante para la política local.
Lo que sigue. El presidente Arévalo prepara la entrega de su segundo informe de gobierno, previsto para el 14 de enero de 2026, en el inicio del tercer periodo de sesiones de la X Legislatura del Congreso.
Con un presupuesto de GTQ 155 000M, se esperan detalles de cómo se gastó esa cifra en infraestructura, seguridad, educación y en proyectos de los Consejos Departamentales de Desarrollo.
En general, la percepción es que el país avanza, pero por inercia y la actividad económica privada, no por las políticas gubernamentales; habrá que esperar los datos de la administración del cancelado partido Movimiento Semilla.
La presentación marcará el inicio de un año preelectoral, clave para la administración Arévalo. El Congreso recibirá el informe en sesión solemne, como lo establece la Constitución.
Ecos regionales. Nicaragua prevé que en 2026 continúe el aumento de deportaciones, tras el récord registrado en 2025, con más de 6000 retornados en 58 vuelos.
La segunda administración de Donald Trump endureció las políticas migratorias. Esto provocó una drástica caída en la migración nicaragüense, con apenas 30 850 personas que intentaron salir en 2025, frente a los casi 100 000 de 2024.
Los panameños esperan que la nueva presidenta del Poder Judicial de ese país, María Cristina Chen Stanziola, fortalezca la trasparencia y recupere la confianza en la justicia. Se anticipa que su gestión impulse reformas internas y atienda las críticas sobre privilegios y decisiones polémicas.
Nasry Asfura asumirá la presidencia de Honduras el 27 de enero con medidas de control fiscal. Su primera decisión será congelar desembolsos al gobierno saliente de Xiomara Castro para garantizar una transición ordenada.
¿Qué le pareció el boletín de hoy? |
Iniciar Sesión o Suscríbete para participar en las encuestas. |