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Cosas veredes...

¡Buenos días!
La “cultura popular” está llena de citas que jamás fueron dichas. Muchas, erróneamente atribuidas; otras, ni siquiera eso. Una de las más recurridas es: “Cosas veredes, amigo Sancho”, atribuida a Cervantes y no, no aparece en la obra El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Lo más cercano a ello es una cita de El Cantar de Mio Cid (anónimo) que dice: “Cosas tenedes, Cid, que farán fablar las piedras”.
Lo que se trata de transmitir es: ¡Vaya cosas que toca ver!, expresando sorpresa ante una situación o circunstancia abracadabrante. Ya sabe usted, de esas que sobran en esta bella tierra del quetzal.
La política está llena de ellas; actitudes, posturas y expresiones de nuestros funcionarios, sobre todo. A veces, son francamente bochornosas.
La errónea cita viene a cuento en torno a lo que personajes de todos colores y olores dicen —o creen que dice— la Constitución y las leyes.
Posturas sostenidas con aire, elucubraciones pegadas con chicle; todo, en aras de sustentar creencias o preferencias, pero no la verdad. Los sofistas pululan por doquier.
Así, nos toca ver cómo se dice y repite cada sandez en pos de apoyar a personas o decisiones indefendibles.
Si a usted le ha costado entender de qué va lo anterior, lo invito a enterarse de las discusiones en torno a quién puede y quién no puede ser fiscal general. Es solo un ejemplo; en la política guatemalteca, sobran.

Rafael P. Palomo
Pedro Sánchez, Lula y su “Eje del Mal” descafeinado
721 palabras | 4 minutos de lectura

La izquierda quiere iniciar una reconquista en Europa, apalancándose en una falsa bandera contra Trump.
En perspectiva. La semana pasada, el Palacio de Pedralbes en Barcelona alojó una cumbre infame, pero con un discurso cada vez más aceptado a nivel internacional. Pedro Sánchez y Lula Da Silva fueron los grandes artífices de hasta dos reuniones que agruparon a la izquierda global —la IV Reunión en Defensa de la Democracia y la Global Progressive Mobilisation—. En la misma, figuraron junto a Sánchez y Lula, sus homólogos Yamandú Orsi, Gustavo Petro, Claudia Sheinbaum, Cyril Ramaphosa y el expresidente Boric.
Entre los puntos protagonistas de las cumbres rondaron temas como el “no a la guerra”, la defensa del multilateralismo y la defensa de la democracia.
No obstante, todas estas justificaciones románticas fueron poco más que una fachada para una cumbre diplomática para unir esfuerzos contra Donald Trump y la derecha europea.
Así lo confirmó el mensaje de cierre que fue proyectado en la Global Progressive Mobilisation, donde Hillary Clinton saludó a los presentes e indicó que la unidad de estos líderes socialistas era “más importante que nunca”.
Por qué importa. Sánchez y Lula son los dos grandes representantes de la “resistencia contra Trump”, entendiendo la palabra resistencia como una política de no-conformidad con la política internacional del estadounidense. Sánchez es la cabeza de lanza de este movimiento. El español ha liderado desde la Moncloa el principal rechazo a las demandas de Trump en cuanto al aumento del gasto militar de los países miembros de la OTAN, llegando, incluso, a desafiar el Tratado del Atlántico Norte al negarle acceso a EE. UU. a las bases militares de Rota y Morón para la ofensiva en Irán.
De igual manera, el socialista español ha sido uno de los principales promotores europeos del acercamiento con China a raíz de la política comercial de Trump.
Lula, por su parte, ha sido más sutil y transaccional, situándose en gracia con Trump para temas puntuales, pero ofreciendo fuerte resistencia en cuanto a la guerra de aranceles del norteamericano.
Más recientemente, el apoyo de Trump hacia las intenciones presidenciales del hijo de Flavio Bolsonaro ha terminado de acercar a Lula con una postura de resistencia abierta.
Entre líneas. La reunión se da en el marco de un hito para la izquierda europea: la derrota de Viktor Orbán en las elecciones húngaras. A pesar de que Péter Magyar y su partido Tisza siguen siendo de derecha, Orbán era la principal figura de la derecha conservadora, a la que la izquierda malintencionadamente llama “extrema derecha europea”. A raíz de la victoria de una derecha más liberal, Sánchez y los europeístas han visto una oportunidad de fragmentar a la derecha europea y frenar su avance sobre Europa.
Esto es especialmente importante para Sánchez, que ha visto en su propio país el sostenido crecimiento de Vox y que, hoy en día, es uno de los únicos partidos con identidad nacional claramente definida en España.
Con Orbán fuera, para Sánchez y la izquierda europea es fundamental alejar la influencia de Trump del continente, ya que una derecha europea plenamente apoyada por el líder del mundo libre sería una fuerza imparable.
En el radar. De momento, la cumbre aglutinó a una serie de líderes —en su mayoría—, altamente impopulares en sus propios países; se trata de un bloque de líderes débiles, atravesando una crisis de legitimidad y arrinconados por el crecimiento de la derecha en sus países, montados en la ola conservadora por la que ganó Trump en 2024. Sin embargo, la tendencia pendular de los ciclos electorales les coloca en el momento idóneo para unir fuerzas.
Europa enfrenta un momento crítico en su relación con EE. UU., y la humillación tanto diplomática como discursiva desde Washington podría fortalecer este tipo de alianzas de cara a las futuras elecciones, tanto domésticas como europeas.
La unidad podría hacer la fuerza, especialmente con una derecha que podría fragmentarse alrededor de la “cuestión Trump”, viéndose en una encrucijada entre situarse del lado de un aliado fuerte y afín a sus intereses, o defender un discurso soberanista ante las exigencias de Trump.
Si la diplomacia desaparece de la mesa, un líder defenestrado y altamente como impopular podría iniciar una especie de reconquista socialista y frenar la larga tendencia creciente de la derecha en Europa.

Luis González
Se define la nómina de seis para el MP
650 palabras | 4 minutos de lectura

Hoy deberá conocerse la nómina de seis candidatos para dirigir el Ministerio Público, luego de un proceso que avanzó entre retrasos, tensiones y cuestionamientos institucionales.
Qué destacar. La integración del listado no se concretó el viernes 17 de abril, como estaba previsto, debido a la extensa discusión por la calificación del ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, quien finalmente no alcanzó la nota mínima.
De los 49 aspirantes al cargo, solo nueve superaron los 75 puntos exigidos; lo prevé ampliar la lista a 12 candidatos con las notas más cercanas. Para conformar la nómina definitiva de seis, se requieren al menos diez votos de los 15 comisionados.
El listado será enviado esta semana al presidente Bernardo Arévalo, quien deberá designar al fiscal general para el período 2026-2030, con toma de posesión el 16 de mayo. En este contexto, la Corte de Constitucionalidad quedó al margen del proceso por decisión de su presidenta, Anabella Morfín, quien postergó la convocatoria al pleno solicitada con urgencia el 14 de abril por tres magistrados.
La convocatoria se realizó hasta el fin de semana para el 23 de abril, cuando la nómina ya habrá sido conformada y remitida al Ejecutivo, por lo que la CC conocerá los amparos fuera de tiempo y sin incidencia directa en la selección.
Lo que sigue. Con la recepción de la nómina de seis candidatos a fiscal general, Arévalo deberá definir el mecanismo con el que evaluará a los profesionales que dirigirán el MP durante los próximos cuatro años.
La decisión es clave, ya que tras la reforma legal de 2016 el mandatario perdió la facultad de remover al fiscal general, lo que blindó el cargo frente a cambios políticos.
En procesos anteriores, Otto Pérez Molina entrevistó a los seis aspirantes y se tomó varios días antes de elegir a Thelma Aldana; Jimmy Morales también llevó a cabo entrevistas, antes de nombrar a Consuelo Porras. Alejandro Giammattei mantuvo un esquema similar, con reuniones privadas antes de ratificar a Porras para un segundo período.
Ahora, se espera que esta semana Arévalo anuncie cuál será el mecanismo de elección. Ese anuncio permitirá conocer si optará por entrevistas abiertas, criterios públicos de evaluación o un modelo distinto.
En el radar. Como de costumbre, los Jefes de Bloque del Congreso se reúnen hoy para definir la agenda legislativa del martes y jueves.
Sin embargo, ya se da por hecho que solo el martes será un día efectivo de sesión plenaria. El jueves continuará reservado para las interpelaciones pendientes a funcionarios del Ejecutivo.
En ese contexto, el tiempo legislativo es limitado. El Organismo Legislativo dispone únicamente de cuatro martes para avanzar en la aprobación de dos leyes consideradas clave: la de lavado y la de puertos.
La urgencia responde a que el primer período ordinario de sesiones concluye el 15 de mayo de 2026. Después, el Congreso retomará actividades hasta agosto. Ese segundo período estará marcado por la discusión del presupuesto 2027 y la elección de la nueva Junta Directiva.
Ecos regionales. La llegada de Laura Fernández al poder genera gran expectativa en Costa Rica, pues aunque asegura continuidad, su enfoque técnico promete acciones directas desde el 8 de mayo.
El país aguarda con urgencia que sus planes de seguridad y reforma estatal se ejecuten de inmediato para aliviar el costo de vida. Su anunciada “mano dura” contra el crimen organizado y acciones concretas para reducir la carga del Estado son esperadas con ansias.
EE. UU. mantiene las sanciones contra la dictadura de Nicaragua, que iniciaron con los hijos de Daniel Ortega y Rosario Murillo el jueves 15 de abril. Las medidas luego se extendieron el 18 de abril a funcionarios cercanos al régimen por corrupción y represión.
El presidente de Panamá, José Mulino, advirtió sobre los riesgos fiscales de leyes aprobadas por la Asamblea Nacional. Cuestionó que se legisle sin garantizar financiamiento, al imponer gastos no previstos en el presupuesto del Estado.
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