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Que pongan el dinero donde pusieron la boca

¡Buenos días!
Hay fuertes indicios —cuando menos, sospechas fundadas— de que el Ejecutivo, guiado por la mano muy visible del ministro de Finanzas, Jonathan Menkos, deje al presidente como un mentiroso, como un farsante.
No causa sorpresa alguna que los candidatos en campaña mientan; parece ser —tristemente— consustancial a esa actividad. Sin embargo, apenas a la mitad de su mandato, que el presidente vaya a hacer lo opuesto a lo que dijo y repitió, pues resulta desolador.
El tráfico en la zona metropolitana —no solo en la capital— es un problema que no ha sido atendido eficientemente; nadie que salga a la calle a diario podría creer lo contrario. Ha habido oportunidades y tiempo perdido —el que hasta los santos lloran—, pero ello no es razón para no aprovechar una siguiente; una que aunque tardía y limitada, puede ayudar a aliviar el problema.
Pero por motivaciones mezquinas y político-electorales, Arévalo y Menkos pueden hacer justamente eso. Quieren desdecirse y retirarle una buena cantidad del presupuesto asignado a un proyecto que ya estaba incluido en el presupuesto 2026: el metro en la ciudad capital.
No, el abyecto tráfico no es culpa de Arévalo, pero lo será si no pone el dinero donde dijo que lo haría para [intentar] solucionar el problema. Pasaría a la historia tan mal —en lo que al tráfico respecta, cuando menos— como todos los que los “semilleros” denostan hoy.

Gérman Gómez
Bernardo Arévalo: movilidad prometida, financiamiento en duda
583 palabras | 3 minutos de lectura

Una de las principales promesas de campaña del presidente Bernardo Arévalo era mejorar la movilidad del país, en especial la del departamento de Guatemala. Entre los proyectos que prometió está la construcción de un metro. Al asumir como mandatario, continuó con el discurso; incluso, lo declaró emergencia nacional.
Sin embargo, solo quedó en eso. Las pocas obras y la escasa colaboración interinstitucional entre municipalidades —por ejemplo— evidencian la falta de voluntad política del gobierno central.
Por qué importa. El circuito metropolitano del metro tenía asignados GTQ 1200M. No obstante, los fondos están en riesgo ante las modificaciones presupuestarias que realiza el gobierno.
Según algunas estimaciones, el reajuste presupuestario podría reducir en un 50 % los fondos previstos para el proyecto del metro, afectando así a millones de vecinos.
La reducción es promovida por el ministro de Finanzas Públicas, Jonathan Menkos Zeissig. En varias declaraciones afirmó que los cambios buscan priorizar los proyectos importantes del Ejecutivo.
Claramente, para él, el metro no lo es.
Visto y no visto. La Mancomunidad Gran Ciudad del Sur, integrada por varias comunas, afirmó que la crisis de movilidad responde a un problema estructural. Es decir, ya desbordó las competencias municipales. Esto exige decisiones de política pública a nivel nacional. Y deben ser promovidas por el Ejecutivo.
La solicitud de la Mancomunidad es que el gobierno central confirme la disponibilidad de los fondos para los proyectos de movilidad. Seguido de emitir el acuerdo gubernativo que permita ejecutarlos.
El documento también detallará las unidades ejecutoras que deberán realizarlos. Por su parte, la Mancomunidad se comprometió a brindar acompañamiento técnico y apoyo institucional.
Las municipalidades sostienen que sus presupuestos solo les permiten ejecutar obras locales de movilidad. En la mayoría de los casos, con la colaboración del sector privado.
Sí, pero. El ajuste presupuestario se da en el contexto de las modificaciones que tuvo la Agencia Nacional de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica (ANADIE) —hoy llamada Agencia Nacional de Infraestructura (ANI)—. Anteriormente, la mayoría de los proyectos debían ser aprobados por el Congreso. Esto incluía a los de movilidad.
Las reformas cambiaron el mecanismo; ahora solo tendrán que pasar ante el Legislativo los relacionados con servicios públicos originados desde el Ejecutivo. El transporte, como movilidad, no aplica.
Algunas municipalidades podrán estructurar y aprobar contratos de APP, aunque requerirán la autorización del Consejo y de la ANI. Los cambios reducen la influencia del Congreso y de Finanzas.
Menkos, como promotor del ajuste presupuestario, busca condicionar el actuar de los alcaldes en un año preelectoral. Asimismo, favorecer el poder de los diputados. En especial, la alianza oficialista liderada por Luis Aguirre, Samuel Pérez, Nery Rodas y José Sanabria.
En conclusión. El proyecto del metro pasó de ser una promesa central de campaña a un plan con financiamiento incierto y respaldo político débil. El ajuste presupuestario, junto con los cambios institucionales en infraestructura, redefine el poder del Ejecutivo y Legislativo, mientras la crisis de movilidad continúa sin una estrategia nacional clara.
La reducción potencial de hasta 50 % de los fondos asignados al metro debilita la capacidad de las municipalidades para ejecutar soluciones metropolitanas. Refuerza la percepción de que la movilidad dejó de ser prioridad para el Ejecutivo.
La postura del ministro Jonathan Menkos contrasta frontalmente con lo declarado por el presidente Arévalo; limita la autonomía municipal y reconfigura el equilibrio entre alcaldes, Congreso y agencias técnicas.
Más que una agenda de nación, Menkos busca, junto a sus aliados, una agenda política que no prioriza la movilidad, como sucede con estos proyectos.
Reynaldo Rodríguez
Discursos en Davos, un nuevo orden mundial
551 palabras | 3 minutos de lectura

Davos 2026 no fue un foro de consensos. Lejos de las declaraciones rituales sobre cooperación y estabilidad, las principales potencias llegaron a Suiza a explicitar cómo entienden el poder, la soberanía y la coerción en un sistema internacional que ya no opera bajo reglas compartidas. Como era de esperar, el eje de rotación fue la dominación cruda estadounidense y la nueva comprensión sobre relaciones bilaterales con el gigante norteamericano.
En perspectiva. Davos dejó claro que el segundo ciclo de Trump busca reordenar el orden internacional bajo criterios de utilidad estratégica directa para EE. UU., incluso al costo de erosionar alianzas y reglas previas.
En su discurso, el Trump estableció que el acceso al mercado estadounidense y la seguridad ahora son beneficios condicionales. Las tarifas ya no son solo política económica, sino herramientas de coerción geopolítica y de negociación territorial, industrial y estratégica.
Lutnick, el secretario de Comercio, estableció la narrativa ideológica-económica. La globalización fue sustituida por reindustrialización dirigida, cadenas de suministro securitizadas y política industrial agresiva.
Bessent, el secretario del Tesoro, cumplió el rol de estabilizador financiero. El discurso intentó normalizar la volatilidad como costo aceptable y subordinó la arquitectura financiera —bonos, el dólar y la Reserva Federal— a la estrategia nacional.
Punto de fricción. En contraposición, Mark Carney, el primer ministro de Canadá, llegó a Suiza a abogar por el nuevo rol de los poderes medios del mundo, aceptando las nuevas reglas del juego.
Carney describió un mundo que vuelve a una lógica de poder, donde “los fuertes hacen lo que pueden, los débiles sufren lo que deben”. Sutilmente, el primer ministro dilucidó que EE. UU. ha convertido la interdependencia y las cadenas de suministro en instrumentos de presión política.
En su exposición, el mandatario dejó claro el rol de las potencias medias del mundo: o se construye una autonomía real o se acepta la subordinación estructural hacia las grandes potencias.
Su discurso respondió preventivamente a la amenaza explícita de Washington de imponer aranceles del 100 % si Ottawa se desvía del alineamiento estratégico estadounidense para formar una alianza comercial con China.
Ecos regionales. Europa aparece en Davos como un actor que descubre tarde que el mundo ya no funciona por consensos, reglas implícitas y garantías automáticas.
El enfoque sobre la autonomía estratégica de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, fue un reconocimiento de dependencia acumulada en materia tecnológica, militar, energética y financiera.
Von der Leyen insiste en independencia, en defensa y tecnología e industria crítica, respondiendo de manera reactiva —por presión de las tarifas estadounidenses— y no por diseño propio.
En paralelo, ha habido una escalada de militarización limitada en varios Estados europeos. No obstante, después de la debilitación de la OTAN, esto supone riesgos para estos países, haciendo memoria de los eventos anteriores a la Segunda Guerra Mundial.
En conclusión. El Foro Económico Mundial no mostró un mundo en transición ordenada, sino un sistema que sobrelleva una crisis por una ruptura tajante y estructural. El resultado del reorden del poder es un escenario más inestable, transaccional y propenso al conflicto, donde los fuertes vuelven a organizar la política internacional a su conveniencia.
Las reglas, cada vez más, dejan de ser el punto de partida para convertirse en el botín de la negociación en un juego que seguirá sumando cero por un largo intervalo de tiempo.

Luis González
El peor enero de Bernardo Arévalo
594 palabras | 3 minutos de lectura

Bernardo Arévalo cierra el primer mes de su tercer año de gobierno con el peor balance en materia de seguridad.
Qué destacar. Recrudeció el conflicto que en 2025 causó la salida de las más altas autoridades del Ministerio de Gobernación y, esta vez, dejó un saldo de diez policías asesinados.
Enero termina marcado por nuevas crisis de violencia, sin darle tregua, tras la incursión, en diciembre, de narcotraficantes mexicanos que también dejó víctimas mortales y los hechos violentos en Sololá, donde 14 personas murieron sin que hasta ahora se haya esclarecido la causa.
A esto se suma que el Gobierno inició el año sin un presupuesto aprobado para 2026, lo que ya suponía un desafío, pero la inseguridad terminó por sobrepasar la capacidad de respuesta de las autoridades.
Aunque Guatemala permanece bajo estado de sitio, los crímenes, asaltos, extorsiones y otros delitos continúan. En medio de este panorama, el viaje de Arévalo a Panamá esta semana podría ofrecerle un breve respiro.
Lo que sigue. El presidente Arévalo participará el 28 y 29 de enero en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, centrado en discusiones sobre competitividad, inversión y encadenamientos regionales.
La delegación prevé reuniones bilaterales con pares y con organismos multilaterales para explorar financiamiento en infraestructura sostenible, digitalización y transición energética.
En las mesas de trabajo, Guatemala impulsará una narrativa de estabilidad macroeconómica y reformas institucionales como base para atraer nearshoring y ampliar el comercio intrarregional.
Con Brasil como orador principal y líderes de Ecuador, Bolivia, Jamaica y Chile, el país podrá articular agendas comunes en logística, seguridad y facilitación del comercio.
En el radar. La última semana de enero se perfila cargada de actividad, con el Congreso acelerando la emisión de dictámenes para varias leyes consideradas de alto impacto. Paralelamente, se espera que el Organismo Ejecutivo remita al Legislativo la iniciativa de ampliación presupuestaria, prevista para atender urgencias financieras del año.
La Comisión Postuladora del TSE continuará sus reuniones para avanzar el proceso, en tanto usa como sede las instalaciones del Legislativo.
Mientras tanto, en los tribunales aún no se recupera del todo la normalidad tras la crisis derivada de los recientes ataques de estructuras criminales que dejaron diez policías asesinados.
La tensión permanece, y la disputa política interna ha impedido que la Corte Suprema de Justicia logre elegir a su presidente. El clima judicial sigue marcado por medidas extraordinarias de seguridad y agendas reajustadas.
Ecos regionales. Mañana asumirá Nasry “Tito” Asfura como presidente de Honduras, en una ceremonia sobria que se realizará en el Congreso Nacional de Tegucigalpa, rompiendo con la tradición del Estadio Nacional. Se espera un acto marcado por la austeridad y la responsabilidad fiscal, con asistencia limitada a misiones diplomáticas y autoridades nacionales.
El nuevo mandatario iniciará el período 2026-2030 con un mensaje orientado a la estabilidad institucional y el fortalecimiento de relaciones internacionales. Tras su investidura, Asfura prevé juramentar a su gabinete y comenzar a delinear las primeras decisiones de su administración.
Tras la captura de Nicolás Maduro, Nicaragua vive una nueva ola represiva con detenciones y un incremento de la vigilancia ordenada por Rosario Murillo. Paralelamente, el régimen mueve fichas en áreas estratégicas de seguridad, reforzando estructuras policiales y territoriales ante el temor de inestabilidad interna y presiones externas.
El presidente Raúl Mulino será anfitrión del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, que se celebrará en Panamá el 28 y 29 de enero con la presencia de varios jefes de Estado. Esta agenda concentrará encuentros bilaterales y actividades diplomáticas de alto nivel, posicionando al país como centro regional de diálogo económico.
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