Socialistas “fucci”

 

¡Buenos días!

El epíteto “socialista Gucci” tiene ya muchas décadas de usarse para describir a aquellos personajes de izquierdas que predican el socialismo o el execrable comunismo al mismo tiempo que ellos viven una vida de lujos y privilegios. Los hay en todos los países, pero sobre todo en donde gobiernan y, con dinero de sus ciudadanos, financian su estilo de vida “Gucci”.

Ahora, en el marco del “Convoy a Cuba” organizado por la Internacional Progresista y otras hierbas similares, connotados socialistas de distintos países partieron a la isla para dizque mostrar su solidaridad con el pueblo cubano, pero en realidad es apoyo a la rancia dictadura comunista.

El más conspicuo fue el exdiputado del casi desaparecido partido Podemos de España, Pablo Iglesias. Él se hospedó en el Gran Hotel Bristol Habana Vieja, un hotel cinco estrellas. De Chile fueron dos diputados del Partido Comunista, de México representantes del gobernante Morena y, de Guatemala, la diputada Sonia Gutiérrez Raguay.

Más allá de la patente hipocresía de esos y otros personajes de izquierda alrededor del mundo, resulta revulsivo que pretendan hacer creer que apoyan al sufrido y hambreado pueblo, cuando lo que hacen es un vano postureo.

Como guinda al pastel, hace algunos días la activista multicausa Greta Thunberg, supuesta furibunda ambientalista, clamó en redes sociales para que entrase petróleo a la isla. La falta de coherencia retratada.

Todos ellos —y muchos otros que en redes predican el socialismo, pero gozan del capitalismo— darían risa si no fuera una fétida impostura. Lo bueno es que, cada vez, son más obvios y rechazados.

 
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Rafael P. Palomo
Liberando Cuba: fórmula poco convencional, pero por fin efectiva
718 palabras | 4 minutos de lectura

La caída del régimen cubano probablemente requerirá de medios que no agradan a ninguna de las partes, pero que podrían solucionar un dolor de muelas que le ha durado a EE. UU. más de 60 años.

En perspectiva. A estas alturas, queda claro que EE. UU. está en una campaña por derrocar al castrismo, pero la fórmula del cambio de régimen sigue siendo una interrogante importante. El derrocamiento, no obstante, cada vez parece asemejarse más a una transformación interna del régimen existente, mediante negociaciones internas y presión económica. A estas alturas, parecería que un colapso total del régimen es demasiado riesgoso para Washington.

  • El costo podría verse en una crisis humanitaria que desemboque en olas migratorias y un fraccionamiento del Estado. La alternativa parecería ser, en su lugar, forzar un cambio de paradigma dentro del régimen existente.

  • La teoría cobra fuerza con los reportes de que la administración Trump está abierta a un potencial acuerdo económico que permita inversión del sector privado estadounidense junto a un alivio de sanciones.

  • Con el tono definitivo contra el régimen y la iniciativa de Rubio, estas condiciones solo hacen sentido si el régimen cambia de rumbo político.

Cómo funciona. La estrategia es una combinación de negociaciones por canales alternos a la cabeza visible del régimen (Díaz-Canel) junto con una asfixia económica sin precedentes. Cuba no se gobierna como una presidencia tradicional; el poder real está en la red Castro, el aparato de inteligencia y las fuerzas armadas. El ataque al suministro energético ha creado una urgencia que le ha permitido a EE. UU. saltarse a Díaz-Canel y negociar con quienes realmente sostienen el régimen. 

  • Evidencia de esta urgencia son los intentos de Rusia por enviar suministros de petróleo a Cuba, lo que demuestra que el régimen heredero de la Unión Soviética teme perder su única ficha para replicar el acercamiento de la OTÁN a las fronteras rusas.

  • Adicionalmente, el régimen ha anunciado que permitirá inversión de la diáspora cubana, una reforma económica limitada que demuestra la desesperación ante la asfixia económica.

  • Mientras tanto, Marco Rubio sostiene negociaciones en canales paralelos con el nieto de Raúl Castro, evitando pasar por el presidente, quién, para muchos, es meramente un títere de la familia Castro.

Entre líneas. A estas alturas, el modelo venezolano está lejos, básicamente por la aparente disposición de la familia Castro de apartarse de Díaz-Canel. La idea de fracturar el régimen internamente está funcionando. Esto sigue una lógica estesiológica: bajo presión extrema, las élites dejan de actuar como bloques homogéneos. Mientras que algunos priorizan su supervivencia personal a través de la apertura, otros defienden el statu quo a toda costa. De momento, EE. UU. está poniendo toda la carne al asador a través de esa división interna.

  • Díaz-Canel ha rechazado públicamente su salida del poder, demostrando que pretende aferrarse al cargo y resistir la presión.

  • No obstante, las concesiones pequeñas como la apertura al diálogo y a la inversión de fuera de la isla indican que otras esferas del régimen—aparentemente, la familia Castro—prefieren una vía alterna.

  • Históricamente, los regímenes autoritarios suelen fracturarse y colapsar cuando la presión de una crisis económica choca con la rigidez ideológica y, esta vez, Cuba no tiene un salvavidas claro para navegar la marea hasta que baje.

El fondo del asunto. De funcionar, EE. UU. podría lograr algo que históricamente no ha conseguido antes: destruir un régimen enemigo y autoritario sin la necesidad de una intervención militar directa. Básicamente, al cortar los suministros externos que tradicionalmente han sostenido al régimen, Trump y Marco Rubio han logrado que el bloqueo de décadas por fin funcione. No obstante, esto requerirá de concesiones que ponen en riesgo la política tradicional de no negociar con terroristas.

  • La familia Castro y su círculo cercano probablemente recibirán algún tipo de garantía de seguridad por darle un giro de rumbo a una política de más de 60 años.

  • Con la necesidad de evitar más involucramiento militar y Rusia amenazando con volver a ser el salvavidas del régimen, EE. UU. —y especialmente Rubio— probablemente tendrán que taparse la nariz y asegurar el mejor trato posible.

  • Díaz-Canel y los principios de la revolución probablemente serán el chivo expiatorio que asegurará a los Castro sobrevivir y a EE. UU. acabar con la amenaza existencial que, desde 1959, ha tenido a las famosas “90 millas” de sus costas.

 
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Glenda Sánchez
Erwin Calgua: la crisis en la USAC no es de una persona, sino de un sistema
696 palabras | 4 minutos de lectura

Erwin Calgua, epidemiólogo e investigador de la Universidad de San Carlos (USAC), perfila nuevamente su candidatura a rector. Afirma tener una visión académica en la que propone el equilibrio frente a la crisis institucional, influencias políticas externas y tensiones internas.

¿Cuál es la situación actual de la USAC?

 Hay dos perspectivas como punto de partida: académica, punto central de mi propuesta. La otra es política. Desde la academia tenemos dos extremos. Cada uno presenta sus propuestas: permanencia y oposición a la continuidad. Nosotros, que estamos en un punto central.

Buscamos evitar más conflicto, que podría llevar a la paralización de las actividades. Ya se empieza a escuchar. Uno de los extremos tiene la posición: hemos ganado en las urnas; necesitamos que se acrediten los cuerpos.

El otro extremo tiene la autoridad y puede tomar ciertas medidas para contrarrestar ese movimiento, con la finalidad de detenerlo y continuar. Desde la perspectiva académica, es básicamente cómo hace usted que la academia continúe, porque es el deseo de todos.

  

¿Y la complejidad política?

La USAC tiene actores que influyen en ella desde fuera, extramuros, donde hay intereses políticos. No es solo lo que decide la comunidad académica. Hablamos de una dinámica política más amplia.

Incluso, a manera global, existe una agenda del gobierno de EE. UU. Hay influencia en innovación tecnológica y otros aspectos que impactan la política nacional. Esta a su vez condiciona la universidad.

La propuesta académica ha sido difícil trasladarla con confianza hacia la población. Se percibe más la política, las negociaciones y las influencias.

¿La crisis se incrementó con esta gestión o viene desde antes?

—Es una situación que viene desde antes de un Estuardo Gálvez. Además, esto no es de una persona, es de un sistema. Ningún líder emerge solo, es producto de un grupo de personas que lo llevan.

Históricamente, revisé los últimos 50 años de la universidad, y todos los rectores han salido como exdecanos, que participaron en el Consejo Superior Universitario (CSU). Desde ahí se articulan grupos de profesionales, docentes y estudiantes.

Los más activos son los estudiantes, pero también están los decanos, que conforman grupos. Usualmente, dentro de ese grupo se define quién será el siguiente rector, como una sucesión.

El único caso distinto fue Mario Dary Rivera. Era científico y no decano. Él emergió diferente, pero a los seis meses fue asesinado. En general, el patrón ha sido el mismo durante décadas.

Ahí es donde mi postura fue clara: yo quiero romper eso. No he sido decano, soy profesor investigador. Pruebo mi tesis como científico: un docente puede llegar sin pertenecer a esos grupos tradicionales.

¿Cómo logró posicionarse como candidato sin estructuras políticas tradicionales?

 

Las crisis hay que convertirlas en oportunidad. Cuando salió la convocatoria, en tres semanas debíamos tener cuerpos electorales. No había tiempo para campañas tradicionales, cenas o almuerzos.

No tuve recursos. Pude inscribir seis cuerpos de 34, y gané en uno. Entré con una planilla, sin deber dinero y sin compromisos políticos.

No es que no se acercaran actores políticos, pero no era necesario. Esto demostró que se puede emerger sin esas estructuras tradicionales, es aprovechar el contexto de crisis.

¿Confía en las autoridades actuales para conducir el proceso universitario correctamente?

Le voy a decir con franqueza. Yo confío en su decisión, porque por eso me he movido en una línea central. No ataco a ninguno de los extremos.  Ambos han tenido intenciones y tensiones. Incluso ataques, pero si alimentamos eso, aumentamos el conflicto.

Mi posición es confiar en las autoridades y ejercer mi derecho. No tengo patrocinadores políticos, eso me da tranquilidad. Los extremos tienen razones para desconfiar entre ellos, pero alguien debe apostar por el equilibrio.

¿Considera necesario reformar la ley orgánica de la USAC?

Hay que tocar la ley orgánica. Pero depende de quién llegue. En algunos casos podría ser algo positivo. No lo sabremos hasta probar realmente un liderazgo que funcione.

En lo privado, uno se valida por resultados, y eso debería replicarse en la universidad. La reelección no es una opción ahora, pero es imperativo generar cuadros nuevos y jóvenes. Más que cambios pequeños, se necesita reorganizar estructuras profundas, aunque eso implique desgaste político.

 
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Luis González
Congreso decide subsidio o suspensión de impuestos
600 palabras | 2 minutos de lectura

La principal discusión política de esta semana se centrará en el Congreso de la República; girará en torno a las medidas urgentes del Estado para enfrentar los efectos del incremento en el precio de los combustibles.

Qué destacar. Esta es una tendencia impulsada por la tensión geopolítica entre Estados Unidos, Israel e Irán, que podría prolongarse y afectar de forma directa la economía guatemalteca.

  • Aunque por ahora el impacto en los bolsillos aún no es severo, se advierte que, de extenderse el conflicto, el encarecimiento del diésel, gasolina y productos vinculados a la canasta básica podría agravar la situación de miles de familias.

  • El presidente del Congreso, Luis Contreras, convocó a los ministros de Finanzas, Energía y Minas, Economía y al Superintendente de la SAT para una reunión el miércoles 25 de marzo con el fin de analizar las diversas iniciativas presentadas para amortiguar la presión económica.

  • Entre las propuestas destacan subsidios temporales al diésel, la creación de un fondo permanente de estabilización de precios y la suspensión de ciertos gravámenes mientras dure la crisis. El objetivo central es alcanzar consensos que permitan una solución viable y técnicamente sostenible.

En el radar. Hoy vence el plazo para que los aspirantes con tachas presenten sus pruebas de descargo dentro del proceso de elección del fiscal general.

  • Con esta etapa concluye la fase en la que los señalados pueden defenderse formalmente antes de que la Comisión de Postulación (CP) continúe con el cronograma establecido.

  • A partir de mañana, solo avanzarán quienes hayan superado la depuración inicial y, en su caso, la revisión de descargos. La siguiente fase corresponde a las pruebas psicométricas, programadas para mañana 24 de marzo en la Escuela de Estudios Judiciales, aplicadas por la Universidad del Valle de Guatemala.

  • Los resultados de estas evaluaciones se prevén entre el 26 y el 27 de marzo. Posteriormente, las entrevistas públicas se desarrollarán del 7 al 11 de abril. Tras las audiencias, la CP elaborará la tabla de gradación entre el 13 y el 15 de abril. Finalmente, el 17 de abril, integrará la nómina de seis candidatos que será enviada al Presidente.

Lo que sigue. Esta semana laboral será más corta para muchos, pues marca la antesala de la Semana Santa y ya varios estudiantes inician su período de vacaciones.

  • En algunas instituciones del Estado también se reducen las actividades, mientras la atención pública se desplaza hacia los preparativos del descanso.

  • Sin embargo, abril llegará cargado de decisiones trascendentales para el país, ya que se completará la renovación de las autoridades de la Corte de Constitucionalidad, cuya toma de posesión aún depende de resoluciones pendientes.

  • A la par, continuará el tramo final del proceso para elegir al nuevo fiscal general, una designación clave para los próximos cuatro años. Así, mientras la semana se perfila tranquila para muchos, el calendario institucional avanza hacia definiciones decisivas.

Ecos regionales. Kristi Noem continúa su gira por Centroamérica como enviada del Escudo de las Américas, tras reunirse en Honduras con el presidente Nasry Asfura para fortalecer la cooperación en seguridad regional.

  • Ahora avanza hacia otros países miembros para dar seguimiento a los compromisos en materia de seguridad hemisférica y combate al narcotráfico. Guatemala figura entre los países incluidos.

  • Cuba debe retirar a todo su personal diplomático de la embajada en San José antes de finalizar marzo, luego de que Costa Rica ordenara su salida como parte de la ruptura de relaciones diplomáticas plenas. El retiro dejará únicamente funciones consulares mínimas.

  • El Canal de Panamá espera más tránsito de buques de combustible por la crisis en Medio Oriente. Actualmente, lo hace a plena capacidad, con 38–40 tránsitos diarios por la recuperación del nivel de agua.

 
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