
¡Buenos días!
Ayer, el presidente Bernardo Arévalo juramentó a las autoridades de la banca central: presidente, vicepresidente y superintendente de bancos. El primero, el exministro de Finanzas, Jonathan Menkos —sin grado académico válido en Guatemala—, además, mantiene su curul en el Congreso.
La nomenklatura que asesora al presidente le convenció de que Menkos no debía renunciar, que con el “permiso” que le dio el Congreso para ser ministro es suficiente. La cosa es que, muy probablemente, la Corte de Constitucionalidad le demuestre lo contrario. Una vez pase eso, pues renunciará Menkos a la curul y todo en paz. Como dijo el Divo de Juárez: “¿Pero qué necesidad?”.
¿Por qué la obstinación de Menkos de no renunciar a la curul? No es como que vaya a dejar el Banguat en tres meses y regrese al Congreso; con un “hueso” como el que le acaba de dar el presidente, sería verdaderamente incomprensible si lo hace. Es por ello por lo que su ausencia —para la que tiene permiso— deja de ser temporal y se convierte en definitiva.
Algunos hablan de la fascinación que tienen las personas de “ese plumaje” en victimizarse; ciertamente tienen mucha experiencia en ello. Sin embargo, el costo —tan cerca de las elecciones— es de sopesarse.
Otros simplemente le achacan esa tozudez a la infinita soberbia que caracteriza a, de nuevo, gente de “ese plumaje”.
Este editor se decanta por la segunda explicación. Sí, son infinitamente soberbios y tercos como mulas.

Glenda Sánchez
Luis Morataya: “PISA no es una alarma, es una alerta para mejorar la educación”

Los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) muestran que Guatemala todavía enfrenta brechas importantes en los aprendizajes de sus estudiantes. Las cifras ayudan a identificar qué debe mejorar. Además, de qué acciones pueden generar resultados desde las aulas.
En entrevista con República, Luis Morataya, asesor del programa Generación con Oportunidades de Plan Guatemala, analiza los retos que dejan los resultados. A la vez, plantea acciones a corto, mediano y largo plazo. Resalta el papel de los docentes, la tecnología y la coordinación entre el sector público, privado y otros actores de la educación.
¿Qué revelan los resultados de PISA sobre la educación en Guatemala?
Brindan claridad y constituyen una alerta, no una alarma. Exigen comprender la magnitud de la evaluación. La prueba no mide la educación de forma integral. Evalúa únicamente lectura, matemáticas y ciencias. Por ello, no refleja todo el sistema educativo.
Solo 13 países latinoamericanos participaron en el proceso. Guatemala obtuvo los puntajes más bajos. Sin embargo, la disminución de resultados ocurrió a escala mundial respecto a PISA 2022. Se deben analizar varios aspectos, entre ellos la muestra que incluyó solo a 7000 jóvenes de 15 años. Esta cifra representa solo una fracción de los estudiantes de secundaria.
Los datos orientan, pero no justifican el pánico. Desde hace tiempo conocemos la necesidad de reforzar lectura y matemáticas. Todo programa enfocado en este esfuerzo es prioritario. Los resultados deben movilizar a todos los sectores educativos. Es momento de abrir espacios de discusión, diseñar metodologías e implementar acciones concretas. Así reflejaremos una mejora real en la próxima evaluación en tres años.
¿Cómo leer los resultados PISA?
La prueba PISA plantea situaciones de la vida cotidiana para observar la reacción y respuesta de los jóvenes. Esta prueba no evalúa el sistema ni las condiciones educativas de un país.
En lectura, mide la comprensión de textos escritos, la reflexión sobre el contenido y el uso de la lectura. En matemáticas, mide la habilidad para formular e interpretar conceptos. En ciencias, evalúa cómo analizamos y comprendemos fenómenos científicos.
Determinar si la estructura educativa de un país funciona, o si tiene brechas, exige un análisis mucho más amplio y profundo. Las pruebas de lectura, matemáticas y ciencias tienen un valor enorme. Aportan claridad sobre el camino a seguir, pero no dictaminan por sí solas la calidad real de nuestra educación.
Para leer la entrevista completa, siga este enlace a nuestra página.
Ana González
La carrera por la Junta Directiva del Congreso comienza a tomar forma
677 palabras | 4 minutos de lectura

Con el inicio de octubre se abre el periodo en el que los diputados del Congreso de la República comienzan a afinar las negociaciones para definir la Junta Directiva que dirigirá el Legislativo durante 2027, un año marcado por el proceso electoral.
Aunque en años anteriores a esta fecha ya han surgido nombres de quienes buscan la presidencia del Congreso, por ahora todo apunta a que Luis Contreras podría continuar en el cargo.
Por qué importa. El presidente del Congreso dirige los debates del pleno, propone los temas para el orden del día y tiene a su cargo asuntos administrativos del Legislativo.
Además, su posición le permite tener influencia en la definición de la agenda parlamentaria. A esto se suman mayores ingresos y la posibilidad de contar con más personal de apoyo.
Contreras logró llegar a la presidencia del Congreso pese a integrar una bancada con apenas tres diputados.
Su elección contó con el respaldo del oficialismo, lo que le permitió sustituir en el cargo a Nery Ramos.
Visto y no visto. La presidencia de Contreras también ha coincidido con beneficios para los trabajadores del Legislativo. Su hija, Karla Contreras Castellanos, figura en la planilla del Congreso como su asistente y, además, integra la dirigencia del sindicato mayoritario, que logró renegociar el Pacto Colectivo con el Legislativo. Entre los acuerdos se incluyó un nuevo bono de GTQ 4000 para los trabajadores.
Karla Contreras Castellanos tiene asignado un salario mensual de GTQ 19 050. De acuerdo con el nuevo esquema salarial, su remuneración podrá incrementarse de forma gradual hasta alcanzar el tope de GTQ 66 300 establecido para los trabajadores presupuestados. Ese monto coincide con el nuevo salario de los diputados, que pasó de GTQ 29 150 a GTQ 66 300.
Otro dato que llama la atención es que las contrataciones bajo el renglón 029 aumentaron considerablemente, algo que es indicativo de compra de voluntades.
En mayo, el número de contrataciones ascendía a 190 y el último reporte, de fecha agosto, asciende a 276.
Sí, pero. La reelección no está escrita en piedra. En los pasillos parlamentarios se comenta que Contreras podría hacer un balance sobre la conveniencia de continuar al frente del Congreso. Ser diputado distrital por San Marcos, un departamento lejano, podría complicar una eventual campaña por una curul mientras ejerce la Presidencia. Sin embargo, las ventajas políticas de encabezar el Legislativo también pueden pesar en la decisión.
A sus 76 años, Contreras podría valorar la posibilidad de concluir su trayectoria política desde la Presidencia del Congreso, aunque sin descartar la opción de buscar nuevamente una curul. El respaldo que varios diputados han mostrado a su gestión también podría jugar a favor de su continuidad al frente del Legislativo.
Si finalmente decide no buscar la Presidencia y concentrarse en su distrito, algunos nombres comienzan a escucharse en los pasillos del Congreso, aunque por ahora ninguno toma fuerza como una candidatura definida. Entre ellos se mencionan Juan Carlos Rivera, del partido Victoria; Edin de Jesús Barrientos, de Visión con Valores (VIVA), y Jorge Ayala, de Valor.
Conforme avancen los días, el escenario podría definirse con mayor claridad, especialmente porque la ley permite que la elección de la Junta Directiva se realice a partir del 15 de octubre, aunque sus integrantes asumirán funciones hasta el 14 de enero de 2027.
En conclusión. La renovación de la Junta Directiva no solo definirá quién conducirá el Congreso en un año electoral, sino también quién conservará las ventajas asociadas a esos cargos.
Contreras tendrá que decidir entre concentrarse en conservar una curul por San Marcos o cerrar su carrera política desde la Presidencia. Para los demás integrantes de la Junta Directiva, la continuidad también puede resultar atractiva: sus cargos tienen una remuneración superior a los GTQ 66 300 que recibe el resto de los diputados, por lo que renunciar a esas posiciones implicaría dejar beneficios económicos que no tienen los demás legisladores.