Trump desata la 3.a guerra —comercial— mundial

¡Buenos días!

Ayer, el presidente Donald Trump anunció aranceles “recíprocos” contra todo el mundo. La medida toma a los mercados mundiales con entendible recelo y preocupación. Los efectos, aunque esperados, tomarán a los consumidores estadounidenses por sorpresa, cuando deban pagar más por todo.

La respuesta de importantes bloques, como la Unión Europea, y la de grandes economías asiáticas, no se hará esperar. Algunos claudicarán y retirarán sus aranceles para ver si se congracian con Trump, pero al ver que a su amigo y aliado Israel —que ya les había quitado aranceles a todos los productos de EE. UU. — igual le aplicó un 17 %, la pensarán dos veces. Ni hablar de Rusia, a quien no le aplicó —cuando menos, hoy— aranceles. Notable excepción.

¿Oportunidad para Guatemala y la región? Es posible, pero está por verse.

Al presidente de los EE. UU., desde Richard Nixon —incluido— se le ha llamado el “líder del mundo libre”; a partir de Trump —incluido—, se le podrá dejar de conocer así.  

 
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Otra vez, la hipocresía de la progresía 

Los bloqueos de rutas y calles son una práctica tan arraigada como dañina. Durante décadas ya, diversos grupos —sindicatos, campesinos, estudiantes o activistas— han recurrido a esta ilegal táctica extorsiva para presionar al Gobierno de turno, exigiendo cualquier cosa que les venga en gana.  

Sin embargo, el costo real no lo paga la clase política, sino los ciudadanos trabajadores: enfermos en ambulancia, transportistas varados, comerciantes que pierden ventas, estudiantes que no llegan a clases, y familias que ven interrumpida su rutina. Esto, lejos de ser una solución, se ha convertido en recurso del egoísmo colectivo, donde las demandas de unos pocos aplastan los derechos fundamentales de la mayoría. 

En el más abierto cinismo, el Movimiento Semilla, durante la transición tras la segunda vuelta en 2023 —cuando aún no asumían el poder— no solo toleraron, sino que alentaron y participaron en los bloqueos. En ese entonces, las manifestaciones eran presentadas por ellos como un ejercicio legítimo de resistencia contra un sistema corrupto y en “defensa de la democracia”.  

Las carreteras bloqueadas y los cientos de millones en pérdidas fueron aplaudidos como un clamor popular que respaldaba su causa. Semilla se benefició de esa presión social, que les ayudó a consolidar su narrativa de lucha contra el establishment. 

Hoy, ya en el poder, sentados en sus poltronas, el discurso ha dado un giro de 180 grados. Esos mismos grupos — como los 48 Cantones de Totonicapán y los vecinos de la colonia Bethania— que en 2023 fueron aliados en las barricadas, ahora son tildados como desestabilizadores. Los bloqueos, que antes eran una herramienta de “justicia”, ahora son, según el oficialismo, en intentos de socavar la gobernabilidad. Esta doble moral es tan evidente como cansina; repiten, cual loros, lo que gobiernos antes que ellos, decían.

El Gobierno (Semilla) parece haber olvidado que el caos vial y las pérdidas económicas que hoy critican son las mismas que ayer promovieron. La ciudadanía, atrapada en el medio, sigue siendo la gran perdedora, mientras los políticos ajustan su retórica según les convenga. 

Es hora de que en Guatemala se erradique esa práctica extorsiva. Los bloqueos no resuelven problemas; los agravan. El Gobierno debe aplicar la ley con firmeza para garantizar la libre locomoción, tal como está garantizada en la Constitución. 

Si se es coherente —los políticos rara vez lo son—, no pueden aplaudir las protestas cuando le favorecen y condenarlas cuando les incomodan. La verdadera estabilidad no se construye con hipocresía, sino con principios firmes que respeten a todos los guatemaltecos, no solo a los que gritan más fuerte. 

 
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Rafael P. Palomo
Del “día de liberación” al día del juicio: el caos arancelario de Trump
502 palabras | 2 minutos de lectura

Los aranceles recíprocos de Trump han dado inicio a una guerra mundial comercial.

En perspectiva. Trump sacudió ayer al mundo con el anuncio de su política de aranceles recíprocos “amables”. El presidente denominó al 2 de abril como el “día de liberación”, haciendo referencia al inicio de una era comercial más justa para EE. UU.  

  • Trump busca nivelar los aranceles impuestos a sus exportaciones, correspondiéndolos con un descuento determinado para cada país.

  • Las medidas incluyen un 25 % a todos los vehículos, un mínimo de un 10 % a todas las importaciones y reciprocar todos los aranceles impuestos a EE. UU., en menor magnitud, presuntamente.

  • Permitió un periodo de gracia con excepciones temporales hasta el 3 de mayo para los productos cubiertos por USMCA.

Entre líneas. Antes del 2 de abril, EE. UU. tenía una tasa arancelaria promedio simple de aproximadamente un 3.3 %, según datos de la OMC. Por el contrario, a las exportaciones estadounidenses se les aplicaba una tasa arancelaria promedio de un 4.2 % (para socios comerciales clave).  

  • Con las medidas anunciadas, la tasa arancelaria promedio de EE. UU. a sus importaciones podría elevarse a entre un 11 y un 13 %.

  • La política casi cuadriplicaría la tasa, pero seguirá por debajo de los niveles de países más proteccionistas como China, que impone un promedio del 20 % a las exportaciones estadounidenses.

  • Empero, dado que EE. UU. es el mayor importador del mundo y que las medidas incrementarán los costos de las importaciones, se verá un aumento generalizado en el costo de vida, especialmente en EE. UU.

Punto de fricción. La UE aplicaba un arancel promedio de un 4.2 % a EE. UU., con picos de hasta un 25 % en productos agrícolas. Europa también aplica un 10 % de arancel a los vehículos estadounidenses, versus un 2.5 % a los vehículos europeos en EE. UU. Además del 20 % de China, destaca el 13 % de India, que contrasta con el 3-4 % que les aplica EE. UU.  

  • En estos casos, la política de Trump tiene más sentido, pero las medidas también perjudicarán a sus dos mayores socios comerciales: México y Canadá.

  • Bajo el USMCA, los tres países mantienen aranceles bajos o nulos mutuamente. La reciprocidad ya existe en gran medida.

  • Esto no ha disuadido a Trump de tomar medidas en contra de ambos países bajo el pretexto de la lucha contra el fentanilo, a pesar de que Trudeau aclare que solo un 1 % del flujo de fentanilo hacia EE. UU. pasa por su país.

Lo que sigue. La guerra comercial generará un efecto cadena de más aranceles recíprocos, medidas no arancelarias (como subsidios a las industrias afectadas) y campañas de boicot al consumo a productos estadounidenses, como ya han anunciado Europa y Canadá.  

  • Algunos socios como Japón y EE. UU. también han anunciado que aplicarán aranceles en represalia como respuesta, formando un bloque asiático con China para hacerles frente.

  • El “día de liberación” de Trump ha desencadenado una ley del Talión arancelario global, dinamitando el sistema de comercio internacional tal como lo conocemos. 

 
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Gérman Gómez
La sobrevaloración de la pauta publicitaria en el Estado
476 palabras | 1 minuto de lectura

La comunicación del Gobierno está dirigida por la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia (SCSP). El año pasado gastó GTQ 58.12M en promoción institucional. Resalta la contratación del servicio de “divulgación de información” —publicidad en redes sociales—.

Por qué importa. A pesar de tener un community manager para gestionarlas, la Secretaría contrató a la empresa Risultado Media, propiedad de Yuliana Alicia Menegazzo Marin, por GTQ 520 860 para realizarlo; incluye el pago de pauta. Sin embargo, el monto cobrado está sobrevalorado en más del 50%. 

  • El servicio se realizó a través de 21 compras de baja cuantía. La primera, en agosto de 2024, y la más reciente, en febrero pasado.

  • En promedio, cada una costó GTQ 24 000. Existen dos eventos anulados, pero no especifica el motivo.

  • República tuvo acceso a los certificados de pauta que la empresa le entregó a la SCSP. En ellos se especifican las impresiones alcanzadas —cuántas personas vieron el contenido— y los días en que estuvo “disponible”.

Visto y no visto. Entre las campañas que se publicitaron están el informe de la Primera Cosecha, el reajuste presupuestario y la Revolución Viva. En su mayoría, el servicio duró 30 días y — según el reporte— alcanzó 2M de impresiones.  

  • Las redes sociales que se usaron para difundir los contenidos, tanto videos como imágenes, fueron: Facebook, Instagram y YouTube.

  • Se cotizó con expertos el precio que podría tener la divulgación realizada. La estimación tomó de referencia los detalles técnicos de los certificados entregados a la SCSP.

  • Según los cálculos efectuados, incluyendo la ganancia promedio que se maneja en el mercado, el servicio contratado no debía superar los GTQ 250 000. La SCSP pagó en exceso GTQ 270 860.

Sí, pero. El último informe de labores (2024) de la Secretaría, indica que todas las redes sociales son administradas por la institución. También se le consultó si en algún momento se contrató a un tercero para realizar la gestión, a lo que contestaron que no. 

  • Sin embargo, la empresa que hizo la “divulgación de la información” sí tuvo acceso directo a la administración de los perfiles institucionales.

  • Los insertos de las pautas transmitidas, que inspeccionó República, lo confirman. En ellos se evidencia cómo la empresa programó los contenidos.

  • El servicio contratado era para la gestión y administración de la pauta; incluía el pago de esta en las plataformas digitales. Los videos e imágenes publicitados fueron realizados por la SCSP, según informó la dependencia.

Conclusión. La sobrevaloración de los productos y servicios es una práctica común en las dependencias del Estado. El Gobierno de Semilla no es la excepción, a pesar del discurso de “cero tolerancia a la corrupción” que tuvo en campaña electoral. 

  • Resalta que la misma institución que promociona la transparencia y la “calidad del gasto público” cometa estas faltas.

  • La posibilidad de fraccionamiento —práctica ilegal— en la adquisición y contratación, está bajo análisis. 

 
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